De traducciones y Herta Müller

Simple casualidad.

Elijo un libro para conocer a la Nobel de este año y resulta ser el primer libro publicado de esta todo-terreno rumano-alemana. (Cuántos nombres compuestos!!!)

Ese libro es En tierras bajas y partió hacia el público censurado bajo la atenta mirada del régimen de Nicolae Ceauşescu en el año 1982, cuando tenía la Müller apenas 30 años.

Busco todos estos datos porque me ha costado un gran esfuerzo entrar de lleno en la narración. Obviamente (¿cómo poner en duda a un Nobel de Literatura?) no lo he comprendido adecuadamente o la traducción (¡ay las traducciones!) no es del todo acertada.

Traducir es arriesgado.

Las lenguas no son simples códigos comunicativos. Subyace en ellas toda una visión particular del mundo; una forma cultural y hereditaria de comportamiento ante los mismos fenómenos que no rompe fronteras, sino a veces todo lo contrario. La magia de una cultura implícita en la forma de verbalizar las cosas, es, en mi opinión, intraducible. Las condiciones sociales, las condiciones políticas, el ambiente anímico de un pueblo, sólo se pueden intuir. Imposible traducirlas.

Pienso, por tanto que tal vez ese ha sido mi problema con este libro. Lo explicaré más despacio.

Primer problema:

Se me hizo difícil descubrir si me encontraba ante una recopilación de relatos o ante una novela facetada.  La partición de este libro se asemeja a uno de esos poemarios temáticos en los que distintos poemas son reincidentes en una misma conclusión. Me pregunté incluso si la edición que tomé podría estar aún censurada o si era la completa… Espero y supongo que no hay censura en la obra que leo, aunque ya se sabe, la censura habita incluso en uno mismo cuando las circunstancias se imponen.

Segundo problema:

El lenguaje es a ratos tan poético que no me parece apropiado para una narración. Tal como en la edición de Siruela advierten“destila una intensa calidad poética con la fuerza de sus imágenes casi oníricas”. El licor resultante abusa de graduación poética en mi paladar. Tanto que me ha dejado una resaca confusa, unos recuerdos extraños acerca de lo que ocurrió.

[*Advertencia nº1: No soy yo quien dice que no resulte apropiado ese uso de la metáfora, más si cabe cuando ese uso de lenguaje procede supuestamente de un alma infantil. Sólo digo que para mi entendimiento (subnormal) fue en detrimento de la narración.]

Problema tres:

Aunque no soy lo suficiente aguda para encontrar ejemplos, habrá en el uso del lenguaje de estas narraciones no pocas indirectas y eufemismos que yo no reconozco ni puedo imaginar.

Tres problemas cuento, por tanto, más otros tantos que ni siquiera habrán sido por mí identificados a la hora de enfrentarme a la opinión que  me deja este Tierras Bajas.

Y como ya digo, es confusa como cuando he querido terminar rápidamente un asunto incómodo en la oficina, y me queda la duda de si lo he resuelto bien. Tenía ganas de acabar.

El recurso de la mirada infantil de los hechos, por otro lado, no suele convencerme.

Será porque soy una inmadura pero tengo aún muy presente mi faceta de cría. Recuerdo muy bien mis pensamientos, mi forma de ver las cosas y a mí misma y eso me hace buscar (puñeteramente) errores de conceptualización de la infancia. Pondré un ejemplo. En el relato Crónica de pueblo, uno de los que si no  más me ha gustado, más me ha divertido, una niña pasa revista a los acontecimientos del pueblo y sus distintas formas de enunciarlos.

El recurso es más o menos así:

Junto a la plaza del mercado queda el Consejo de pueblo, que los habitantes denominan casa consistorial. […]

[…] el alcalde, que en el país se llama juez […]

[…] alcohólicos, que en el pueblo se llaman borrachines[…]

[…] débiles mentales -lo que en el pueblo se llama gente decente- […]

No sé a ustedes, pero a mí me parece que la niña sabe demasiado…

Así pasa en muchas narraciones que se dejan a cargo de niños. No sólo en ésta de Herta, sino en muchas otras miradas de la infancia de muchos otros autores, se pone en los niños un deje de madurez, que ni yo a mis casi treinta. Suenan demasiado astutos o poéticos o bien hablados…  Demasiado poco ingenuos, en definitiva.

Me ha resultado sin embargo acertado el narrador infantil  (y sus conocimientos, psicología, comportamiento, sobretodo su verbalización e introspección) en el relato que más me ha gustado. Probablemente del único que me quedó una impresión concreta, Peras Podridas, en el cual se cuenta una infidelidad de primer grado según la tímida y absoluta percepción de un niño.

Es también (probablemente) el relato menos poetizado del compendio y el más brutal y acertado en cuanto a mi percepción como lectora, al menos.

En fin, que como un grande que me acabo de encontrar, que tiene un blog que se llama “3 cagadas bajo un piano” en catalán es decir, “tres cagallons baix  d’un piano” a mí también me ha dejado un poco fría.

Habrá que darle otra oportunidad a Herta… ¿O no?

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6 Respuestas a “De traducciones y Herta Müller

  1. Muy bueno el análisis del libro. Me ha gustado especialmente eso de “(la novela) es confusa como cuando he querido terminar rápidamente un asunto incómodo en la oficina, y me queda la duda de si lo he resuelto bien” je je je. Me encanta, porqué describe justamente lo que sentí yo mientras lo leía, pero no fui capaz de expresarlo con palabras en mi entrada. Ah!!! Y que no se me olvide la mención a los niños/as que se expresan como adultos. Es cierto, uno cada vez está más harto de la proliferación de novelas y/o películas en las que aparecen chiquillos capaces de expresarse como si fueran catedráticos de la lengua, y con una amplitud de conocimientos que ya me gustaría para mi, ya rebasada la treintena. En fin, un placer pasar por aquí…
    ———————————————-
    PD. He leído algunas entradas y me han gustado, así que, si no te importa, nos veremos por aquí.

    PD. 2 Y sí, tienes toda la razón, el mundo siempre gira al son de la música más triste: http://www.youtube.com/watch?v=AZfna4HBdTA

  2. Muchas gracias por el comentario, Sulo.
    Y claro que no me importa que pases, estás en tu casa.
    Bienvenido siempre

    Salut

    PD. Eres el amenazado por los fans de Jonas Brothers???

  3. El mismo que viste y calza… el “Rey de los reyes mierdas” para servirle.

    • Qué grandeeeeeee!!!! Qué buen título te pusieron!

      Le envidio sinceramente y le envío mis respetos, Majestad.

  4. Tu comentario confirma la tesis general que que los premio nobel son en general un peñazo (y en este caso era una presunción muy fuerte). Y que decir de los pobres niños que hablan por la boca de un premio nóbel. Creo recordar que en el siglo pasado cuando leí El retrato del artista adolescente me había sorprendido como Joyce hacía evolucionar el lenguaje de la narración conforme pasaba el tiempo y maduraba el narrador. ¿O lo soñaría? También le pasa a Auster en Mr. Vertigo. Y a … Saludos.

    • Aupa Oesido!
      La verdad que no quería confirmar ninguna tesis pero vamos, sí, un poco plomo me pareció. Es su primer libro eso sí, yo supongo que le daré otra oportunidad más adelante. Lo de los niños, eso sí, es una moda insoportable.
      Saludos!

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