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Claus y Lucas… (o viceversa)

 

Hay que leer esta trilogía, sabiendo que en principio no era una trilogía. Hay que leerla esperando la confusión de la guerra y la posguerra: la complejidad de las almas que se forjan en estas circunstancias bélicas: el clima despiadado que obliga a quien haya de sobrevivir a asumir y mezclarse con la más perversa realidad.  

En esas circunstancias nos expone Agota Kristof la capacidad de adaptación de dos niños hermanos y gemelos. Y lo hace con la contundencia más absoluta además.

EL GRAN CUADERNO

La primera parte nos presenta a Claus y Lucas que llegan a la ciudad de K. en tren junto a su madre, para dejarlos al cuidado de su abuela.

La abuela es la madre de nuestra madre. Antes de venir a vivir a su casa no sabíamos que nuestra madre aún tenía madre. Nosotros la llamamos abuela. La gente la llama la Bruja. Ella nos llama “hijos de perra”. […]

En casa de la abuela decidimos proseguir nuestros estudios sin profesores, solos.

Usando recursos sencillos logra enseguida meternos en el mundo de los dos críos. Su utilización del “nosotros” como narrador autobiográfico, integra a ambos en una sola unidad inseparable. Nos explica también el uso del lenguaje que va a hacer a lo largo de este primer libro; y lo hace de una manera totalmente alejada de artificios.

Para decidir si algo está bien o mal tenemos una regla muy sencilla: la redacción debe ser verdadera. Debemos escribir lo que es, lo que vemos, lo que oímos, lo que hacemos. […]

Las palabras que definen los sentimientos son muy vagas; es mejor evitar usarlas y atenerse a la descripción de los objetos, de los seres humanos y de uno mismo, es decir, a la descripción fiel de los hechos.

Aunque a veces peca de poner en boca de los hermanos conceptos que podrían considerarse demasiado avanzados, la ausencia de una edad de referencia con que guiarnos surte el efecto deseado. También la forma en que narra el resto de hechos de que son testigos o partícipes los hermanos -totalmente alejada del pudor- crea la ilusión deseada de la juventud pervertida por las circunstancias y el entorno. Crecemos y nos endurecemos al ritmo que marcan los bombardeos, y acompañamos a los hermanos hasta su decidida y decisiva separación.

LA PRUEBA

La segunda parte de la historia de los gemelos continúa inmediatamente después de la marcha de Claus, que atraviesa la frontera. En este libro el narrador será omnisciente, lo que nos permite conocer de primera mano los pensamientos y actividades de toda una galería de personajes tan particulares como coherentemente retratados. En esta entrega acudimos a la madurez de Claus, a sus primeras y tortuosas relaciones. Conocemos a un Claus recio y seco, capaz de las mayores salvajadas, como puede observarse en el siguiente diálogo:

El niño duerme en el regazo de su madre. La madre mira a Lucas

–He querido ahogarlo. No he podido.

Lucas pregunta:

–¿Quieres que lo haga yo?

–¿Podrías?

–He ahogado ratas, gatos, cachorros…

–Un niño no es lo mismo

–¿Quieres que lo ahogue o no?

Al final de este libro -para mí el de imágenes más duras- asistimos a la vuelta de Claus a una ciudad de posguerra en la que ya no encuentra a su hermano, y de la que es expulsado por cuestiones burocráticas que lo llevan a la cárcel para desde allí ser repatriado.

El título de esta parte -La Prueba- hace referencia al cuaderno que usará Claus para justificar su procedencia y escapar de la repatriación forzosa. Prueba que de poco le sirve.

LA TERCERA MENTIRA

Este tercer libro de los gemelos da una vuelta de tuerca a todo lo leído anteriormente, generando un enorme extrañamiento en el lector, multitud de preguntas y unas pocas respuestas.

Poco más puedo decir, sin destripar la trilogía sobre esta obra de Kristof. Para mí el lenguaje sin florituras y circunloquios que tanto le han aplaudido a Kristof no constituye un éxito por sí mismo. El estado de desasosiego, desesperanza y confusión que deja en el lector, sin embargo, sí que lo es. Su exposición de las perversiones de la guerra y su exposición sin juicio de los hechos, también. Y la interpretación múltiple que sacará cada lector de este viaje, puede que constituya el mayor logro de la trilogía.

Bienvenidos al retorcido mundo de Agota Kristof. Si te gustan las historias lineales y sencillas, esta autora no es para ti. Para conocerla un poco más, puedes leer esta entrevista que descubre un carácter particular y una visión de la escritura muy alejada de los cánones.

http://www.elpais.com/articulo/semana/interesa/literatura/elpepuculbab/20070224elpbabese_1/Tes

También puedes leer una reseña del otro lado del charco a cargo del amigo argentinísimo Marcelo Zucotti. Ahí la tienes.

http://www.hablandodelasunto.com.ar/?p=7419&isalt=0

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